Cosas de madre·Motivación

5 Cosas que deberías empezar a dejar de decir

Todos tenemos mantras negativos que no paramos de repetirnos una y otra vez a  lo largo del día, os hago un recorrido de los mantras negativos que a mi, personalmente, me han afectado bastante, y las frases por las que debemos sustituirlos para ser mas felices, y no auto amargarnos la vida sin necesidad.


 

1. Estoy demasiado ocupada.

Cuando ocupamos nuestra mente en pensar lo ocupadas que estamos, creamos una sensación de agobio gigante, y después llega el bloqueo.

Reconozco que me ha pasado millones de veces, así que en lugar de decir estoy muy ocupada, tienes que establecer prioridad a tus cosas por hacer y decir “No es prioritario que haga ésto ahora”.

Es brutal y honesto.
Todas tenemos las mismas 24 horas de un día y algunas madres las saben usar mejor que otras. Nos encontramos tiempo para hacer las cosas que queremos hacer. Otras cosas se quedan en el camino olvidadas….
Pero la realidad es que pasamos horas y horas cada día en Facebook (o al menos yo lo hago) o viendo la basura que hay en televisión. Aprende a cortar uno o más de esos malos hábitos y encontrarás el tiempo para hacer las cosas que no parecen encajar en tu agenda.

Una vez que empieces a quitarte de encima lo prioritario, sacrificando esas pequeñas distracciones que te quitan tanto tiempo, verás como lo que queda después por hacer no es nada.

¡¡Organización es la clave!!

Pon un reloj delante, y establece las horas o minutos que quieres dedicar a cada cosa.

Todas las mamas necesitamos nuestro ratito de Facebook, Twitter o Pinterest para desahogarnos, pero no permitáis que éstos ratitos inocentes te quiten de otras cosas que también quieres hacer.

 


2. Estoy cansada.
Este es mi mayor error, la verdad. Lo digo en voz alta y en mi cabeza aparece ésta frase por lo menos 50 veces al día, sobre todo porque la granuja se despierta cada noche varias veces y exige que le de agua, compañía, teta, y otras veces, dormir en la cama con nosotros.
En lugar de usar ésta frase mina-cerebros, se puede decir: Necesito más energía.
Reemplazar esa frase por esa otra cambia el chip interior de tu cabeza para encontrar la energía que una necesita. Se puede tomar una siesta, salir a caminar o comer un bocadillo (yo siempre cambio bocadillo por algún batido rápido y sano en mi maravillosa Thermomix)
Si piensas que la calidad de tu descanso se podría mejorar con un mejor colchón o una almohada de las buenas, echa un vistazo a alguna web o tienda especializada en éstos productos y busca productos viscoelásticos (Mi favorito es nuestra última adquisición, un viscoelástico con aloe vera que lleva una especie de espuma de memoria que siempre vuelve a su forma original, y se adapta a tu cuerpo de una manera brutal). Hemos pasado bastante tiempo durmiendo fatal, levantándonos cansados, malhumorados, pero cada vez que pensábamos en invertir en un nuevo colchón, nos venía a la cabeza la misma frase:  “No nos lo podemos permitir”  (lo que me lleva a mi tercera declaración) pero después de unos meses pasándolo un poco mal, llegamos a la conclusión de que recortar en otras cosas, para invertir en nuestro descanso, era una opción mas que acertada.

Y es que, piénsalo, ¿Cuantas horas al día pasas durmiendo?

 


3. No me puedo permitir eso.
En lugar de ello, se puede decir: Un gasto así ahora mismo no encaja.
Es una declaración verdadera y le recuerda que cual es tu presupuesto actual, y también a destinar una parte de él a guardarlo en un lugar seguro, con intención de ahorrarlo (la cuenta corriente donde tienes las tarjeta VISA, y que tienes enlazada a la tienda de Amazon, no es una buena idea)
Tal vez en un mes o dos, serás capaz de ahorrar para esa manicura, esa pequeña escapada de fin de semana o esos zapatos.

Eso si, actúa en consecuencia, usa un bote de casa, pon un letrero bonito en el, ¿Que tal una pegatina de pizarra personalizable? En la tienda de LA MARIMORENA CREATIVOS, tienda online de una buena amiga mía, podéis encontrarlas.

Usa un bote que no se vea el contenido, y empieza a ahorrar para ello, ponte un limite de tiempo, y verás como te sorprendes.

 


 

 

4. No soy bueno / lo suficientemente fuerte.

Este en especial va dedicado y aplicable a mis amigas blogueras, que, al igual que yo, están empezando, y a veces al principio requiere de mucho esfuerzo, para tan pocos frutos, es por ésto que a veces cometemos el error de decir que no somos lo suficientemente grandes o conocidas o no tenemos una audiencia lo suficientemente grande.

¡¡Stop!! ¡¡Parad!! Esos pensamientos son basurilla en nuestro cerebro.
No me malinterpretéis… Veo oportunidades que llegan a las bloggers más grandes y siento una punzada de “¿Cuanto me falta a mi para llegar a ésto?”.

En lugar de ello, hay que decir: soy capaz.
Habla positivamente sobre ti misma y tus habilidades.
Si no crees que tu curriculum vitae o conjunto de habilidades está a la altura de otras personas que sigues y admiras, entonces es el momento, trabaja en ellas.

Pídele a alguien ayuda. Toma una clase de auto-ayuda. Compra un libro (Yo tengo varios, no son libros para personas fracasadas, son libros para luchadoras). Tu puedes hacerlo. Sólo tienes que centrarte.

 


 

 

5. Estoy demasiado gorda.
Muchas nos llenamos la cabeza de basura de éste tipo, yo soy la primera, lo reconozco. Digo muchísimas versiones de ésto. Hablo de los muslos, de que necesitan tonificación, el estómago,  quizás me gustaría tenerlo algo mas plano, y la celulitis, ¡¡Cómo no!! Ella es el enemigo número uno.

No te equivoques, si eres una mamá ocupada como yo, y tienes poquísimo tiempo para ir a un gimnasio, entonces trabaja el cardio en situaciones cotidianas, que si, que es lo que leemos en todos sitios, pero, ¿Te has propuesto alguna vez empezar a hacerlo? Subir escaleras en lugar del ascensor… sin peros, si es un octavo, mejor.

 

Ir en bici, sin peros, hay unas plegables preciosas para dejarlas en tu lugar de trabajo. Cambia tu pensamiento, y cambiaras tu vida. ¿Ir a la compra en bici? Pues claro, una buena cesta, y un buen candado para dejarla en la entrada del super, venga, animate.
Empezarás por fin a saber que estás trabajando no solo en tu condición fisica, también en tu salud, tu cuerpo te lo agradecerá.

Son pequeños detalles que cambiarán muchísimo tu manera de pensar y harán que te sientas por fin bien contigo misma, y claro, con el medio ambiente.. eh!! Y con tu bolsillo!! ¿Sabes la de gasolina que ahorrarás?
Te deseo lo mejor, verás como pronto empiezas a notar los cambios con éstos 5 sencillos pasos.

¿Quieres proponerme alguno mas?

Aquí abajo, en los comentarios, espero tu propuesta.

Y si no, puedes encontrarme en Facebook y en Twitter.

 

¡¡Un abrazo!! 😀

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